Otro detalle que resalta es cómo están acomodados varios bloques consecutivos del calendario. Las Vegas comenzará el año con dos juegos seguidos como visitante frente a los Cargadores de Los Ángeles y Santos de Nueva Orleans en las semanas 2 y 3, antes de regresar a casa para enfrentar a Kansas City en la Semana 4. Más adelante, el equipo tendrá otro tramo importante con partidos consecutivos en el Estadio Allegiant frente a Buffalo y los Rams en las semanas 6 y 7.
La semana de descanso para Las Vegas no llegará hasta la semana 13, igualando lo más tarde que ha llegado para ellos en la última década junto al 2023. Además en esta campaña no tienen agendados partidos en horario estelar, aunque eso puede cambiar cuando pueden ser reprogramados juegos de domingo por la noche de la semanas 5 a la 17, mientras que de lunes por la noche se pueden cambiar de las semanas 12 a la 17 y de jueves por la noche de las semanas 13 a la 17.
Quizá la parte más complicada del calendario llegará en noviembre, cuando los Raiders enfrenten semanas consecutivas de visitante ante los Broncos de Denver y los Cafés de Cleveland. Ese tramo marcará el inicio de la parte más fría del año para Las Vegas, que además cerrará la temporada regular con otra visita de alto riesgo en el Estadio Arrowhead frente a los Jefes de Kansas City en la Semana 18, primera vez desde el 2020 donde Las Vegas cerrará campaña en patio ajeno. Para un equipo acostumbrado a jugar bajo techo, esa secuencia podría convertirse en una verdadera prueba física y mental.
El cierre del año también traerá algo que no sucedía desde 2020: tres juegos consecutivos en casa. Entre las semanas 14 y 16, los Raiders recibirán a Cargadores, Broncos y Titanes. La gran diferencia es que esta vez sí habrá aficionados en las tribunas, ya que la última ocasión en que ocurrió una secuencia así fue durante la pandemia. Ese tramo podría terminar siendo decisivo si Las Vegas llega a estar peleando por un lugar en la postemporada en diciembre.
En papel, el calendario presenta absolutamente de todo para los Raiders: rivalidades divisionales temprano, viajes largos, partidos en clima extremo, regresos emocionales y un cierre que podría tener implicaciones enormes dentro de la división oeste de la AFC. Ahora solamente falta ver si Las Vegas logra aprovechar las oportunidades que tiene frente a sí en una temporada que desde ya promete ser una de las más interesantes desde que se mudaron al desierto.


